Scrum: Eventos vs Ceremonias

Desde el principio de los tiempos de la agilidad, desde que el Scrum Master facilita y el Product Owner ordena su backlogs, han habido dudas difíciles de resolver sobre los productos y la metodología. Interrogantes con posibilidades que no dejan dormir a los más humanistas del área, y que de seguro han pasado por la cabeza de algunos de nuestros lectores.

Y así como hay misterios que no se pueden resolver, los hay otros sencillos y simples, de esos que basta con hacer una búsqueda rápida a las fuentes para encontrar la única y verdadera respuesta.

¿Es necesario tener una visión competente de producto para diseñar un buen backlog? ¿Puedo aplicar Kanban y Scrum al mismo tiempo? ¿Se dice evento Scrum o ceremonia Scrum? Y bueno, en este blog estamos comprometidos con nuestros lectores y con que obtengan información verídica y de calidad, aunque en muchas ocasiones no sea más que la opinión de un simple Coach, así que veamos las respuestas: “”, “Depende” y “Evento”.

Y podríamos quedarnos con eso en la última pregunta: El término “correcto” es “evento”. Así está escrito en la guía Scrum y no hay mucho más que discutir al respecto. Pero en fin, si son como nosotros, tras reflexionar un par de minutos sobre el tema, serán asaltados por otras dudas seguramente (Eso, y que el artículo estaba quedando muy corto) ¿Entonces porqué hay tanta gente que le dice “Ceremonias” ?¿Es “Evento” realmente la mejor forma de hacerles referencia?

En lo personal, siempre hemos tenido conflictos con la autoridad, y el rechazo que sentimos hacia las normas que se obedecen sólo porque así están escritas nos han ayudado a tener un crecimiento decente en nuestras carreras. Y por lo mismo, hoy les traemos una pequeña recopilación sobre este asunto “Ceremonias vs Eventos

El origen del término Ceremonias

A modo de recordatorio les comentaremos que la Guía Scrum fue publicada el 2010, y que antes de esta oficialización del marco de trabajo ya habían personas que trabajaban con él. Siendo Ken Schwaber y Mike Cohn quienes realizaban la mayoría de los cursos relacionados.

Si indagamos un poco en el material de esa época realizado por Mike Cohn, se pueden encontrar algunas presentaciones donde ellos mismos hablaban de los Roles, los artefactos y… Las ceremonias.

Por otro lado, en su libro “El arte de hacer el doble de trabajo en la mitad de tiempo”, Jeff Sutherland indica que parte de la inspiración para realizar la Daily Scrum, se encuentra en el HAKA de los maoríes, una ceremonia que consiste en una danza realizada por los guerreros antes de ir los combates.

Algunos profesionales también señalan la similitud que tiene el término “Ceremonia Scrum”, con el aplicado en metodología Crystal (De Alistair Cockburn), generando la hipótesis de que quizás proviene de su colaboración.

Sea cual sea su origen, está claro que el término “Ceremonias” se posicionó quizás no oficialmente con el Scrum popular de la vieja escuela, antes de la estandarización de prácticas y la consolidación de la Guía Scrum. Pero entonces ¿Qué pasó?

¿Por qué el cambio de “Ceremonia” a “Evento”?

La primera versión de la guía Scrum (2010) presentó el concepto de “Time-boxes”, el cuál no tiene una traducción correcta al español (Bloques de tiempo? ). Y no fue hasta la segunda versión de la Guía Scrum (2011) que se comenzó a utilizar el término de “Eventos Scrum”, manteniéndose hasta la fecha actual.

El lenguaje transforma realidades, y es sumamente importante el manejarlo correctamente para poder llegar a más personas. Es por eso que al masificarse Scrum, era necesario que fuese fácil de entender y sencillo de aplicar por las diferentes culturas del globo, siendo algunas de estas más sensibles a ciertos términos que otras. Y al menos en Latinoamérica, así como “Time-box” no tiene una traducción precisa, el concepto de “Ceremonia” puede prestarse para malos entendidos (Sobre todo por el contraste religioso que suele tener).

Entonces ¿Por qué la gente sigue usando el término “ceremonia”?

Como la duda seguía molestándonos, decidimos llevarlo a la discusión con otros profesionales, algunos más neófitos y otros infinitamente más veteranos y sabios. Y aunque un buen porcentaje optó por responder “Por que así me lo enseñaron”, no faltaron las respuestas más inspiradas.

Algunas personas preferían el término “ceremonia”, porque para ellos era mucho más que “suceso programado”, era algo con un significado profundo, que traía un cambio al equipo. Surgieron los conceptos de “Predisposición” o “Cambio de mentalidad” previo al evento (Similar a lo del Hakas). Que es necesario entrar en un estado mental diferente para poder llevarlos a cabo y de esta manera diferenciarlos de una reunión común.

Otros mencionaron el concepto era un “Catchy name”. Que en el fondo hablar de ceremonias en empresas tradicionales les facilitaba generar esta disrupción de costumbres, dándole entender a aquellos más arraigados al desarrollo tradicional que estaban frente a algo completamente distinto y mucho menos transaccional.

Pero y si estas personas han tenido resultados positivos con un anacronismo, y si el mismo marco de trabajo se popularizó con un concepto que ya ha quedado oficialmente descartado ¿Aún así debo apegarme a la Guía Scrum?

¿Debemos dejar de usar “ceremonia” para empezar a usar “evento”?

Y aquí está lo que deja en la categoría de Opinión a este artículo: DEPENDE. En este blog no te diremos que término utilizar ni te juzgaremos por cuál prefieras (A menos que uses Time-box en Hispanoamérica, ahí si te juzgamos). Es más, te animamos a usar un término diferente si este aplica correctamente a tu trabajo.

Creemos que la discusión no se encuentra en la terminología sino en hacer los eventos/ceremonias de la forma correcta, respetando sus inputs y outputs para sacarle el máximo provecho al marco de trabajo, (Por ahí mencionaron que incluso deberían llamarse “Aceleradores Scrum”, lo cuál nos hace bastante más sentido.)

Y sí, el lenguaje transforma realidades, pero consideramos que nadie debe tener la potestad para hablar por todas y cada una de las realidades de los demás, porque en el fondo quien mejor sabe cómo reaccionar ante su realidad, es uno mismo. Y en consecuencia, el mejor término se ajustará a la problemática que enfrente cada desafío.

Si en tu empresa les dicen “Ceremonias” y funciona y no genera resistencia o rechazo, no empieces una cruzada sólo para usar el término correcto. Si por el contrario, todos en tu empresa los entienden como “eventos” y llega a alguien nuevo llamándolos “Ceremonias” (O Time-boxes, o reuniones), apunta a unificar la terminología y no generar confusión en los equipos.

Recuerda que el marco de trabajo debe servir a la entrega de valor y no al revés. Cada organización es un mundo diferente, cada región tiene su cultura, y el léxico y las palabras deben ser un apoyo para que puedas cumplir tu objetivo como facilitador hacia un espacio con menos burocracia y con mejor respuesta al cambio.

Y con esto damos por cerrado el artículo de hoy. Esperamos que esta discusión te haya servido para reflexionar un poco sobre conceptos que aplicamos a diario, que podrían traer una historia bastante curiosa consigo y por supuesto para entender la terminología correcta y decidir si aplicarla o no.

Además, aprovechamos de comentarles que estaremos dictando un curso de Fundamentos de Scrum en conjunto con Accadem, y si ingresan a este enlace pueden postular a una beca gratuita para participar en este.

Cuéntanos en los comentarios qué término usas tú y por qué. Feliz día a todos!

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